lunes, 10 de marzo de 2014

Caida del imperio de los necios


Caída del imperio de los necios


“Celebraré cuando caigan ciertos imperios, como
le ocurriera al romano. Y más, si cuando naufragan los mismos, sus emperadores y ratas imperialistas son las primeras en intentar huir”

 





José Salguero Duarte

            

Al alba del jueves 6 de febrero pasado, con la vecindad totalmente inmersa en el más allá del dormitar en sus catres, sofás o esterillas de sus perros o gatos. Desperté de mí adormecer sin aspavientos, a pesar de que durante la noche, mi mente rememoró en forma de ensueños, acciones malignas que me impactaron recientemente, quedándoseme grabadas en el disco duro de mi cerebro. No siendo obstáculo, dichos acontecimientos nacionales e internacionales, para que le esbozara una sonrisa a los pétalos de mi rosa, que dormía junto a mí plácidamente a piernas sueltas. Renaciendo, segundos después, ella como el Ave Fénix. Emitiendo un rugido como el león de la Metro, al haberla despertado cuando al abandonar el lecho de amor camino del aseo, perdí el equilibrio pegándome un descomunal guarrazo contra el suelo, rompiéndome varios dientes. Sangrando más que un toro degollado o, cuando le hacen la circuncisión a uno en el miembro reproductor.

          Al ser yo un alma libre, levantándome cuando me despierto y acostándome cuando tengo sueño, a mi edad aún no he acatado ciertas recomendaciones, ni los buenos consejos de la flor de mi canela. Teniéndome más que dicho, por activa y por pasiva, que cuando me levante de la cama, no lo haga de forma brusca, sino con suavidad y temple, para que el riego sanguíneo diluya suavemente por todas partes de mi moldeado y atlético cuerpo. De lo contrario, puedo sufrir más vahídos, como el del jueves.  

          Es evidente, que de las caídas se aprende. Por ello,  tomo nota y ya lo sé para el futuro. Consecuentemente, como correr es de cobardes, intentaré no hacerlo ni cuando salga de la piltra... Pero errar y caerse le pasa a cualquiera, no estando exento de ello ni SM el Rey de España. Al que he visto a través de imágenes de televisión o, en instantáneas impresas o digitales de medios periodísticos y foros, rodar por los suelos  al flaquearle las fuerzas. Pero creo que, lo que se le ha dado bien a Juan Carlos, al ser un buen deportista, es hacer el salto del tigre…

          Aunque, él no ha tenido casi nunca problemas para levantarse. Porque si no puede hacerlo por sí mismo, lleva a su alrededor una legión de asistentes que correrán a socorrerlo. No creyendo, que alguien se mofe inmediatamente después, de cuando eso le ocurra al Monarca. Ni tampoco se atrevan a decirle –Levántate y anda, Juan Carlos, que no andas ya ná. Yo no lo haría, porque cuando me he caído en la calle, lo he pasado mal, sin dejar de mirar para todas partes, por si me había visto alguien. 

           Pero sí celebraré cuando caigan ciertos imperios, como le ocurriera al romano. Y más, si cuando naufragan los mismos, sus emperadores y ratas imperialistas son las primeras en intentar huir. Como le pasó recientemente al necio, fascista, dictador y torturador ucraniano, Viktor Yanukovich, cuando el pueblo se levantó pacíficamente contra él y contra su Gobierno. Siendo depuesto y congeladas todas sus cuentas bancarias internas y en paraísos fiscales. Despojándolo de sus mansiones, por sus muchas tiranías y arbitrariedades cometidas. Refugiándose ese ogro de la política, en las ubres de su protector ruso, Vladimir Putin. El que hace unos días se tomó la revancha zorra y bélicamente a lo Rommel. Pero no tengo la menor duda que, tarde o temprano, Putin, encontrará la horma de su zapato. Y le ocurrirá lo mismo o peor que al “Zorro del Desierto”, cuando Montgomery lo derrotó e hizo que se retiraran sus tropas del Norte de África, liberando Túnez en 1943...

          Carrera de cien metros lisos con salto de obstáculos incluidos, siendo grabada por una cámara de televisión y difundida. Fue la que se pegó el expresidente del Sevilla C. F., José María Del Nido. Cuando en la mañana de miércoles 5, vestido de sport, portando mochila y gorra deportiva, se personó en la cárcel Sevilla-I para ingresar y cumplir su condena de siete años, por haber trincado irregularmente una millonada de euros en el caso ‘Minutas’. No habiéndolo salvado de tener que ingresar, ni los indultos solicitados, ni las cientos de firmas de sus palanganeros presentadas... Así que, Del Nido está ya anidando en el hotel rejas a la sombra. Y como letrado que es, aprovechará, bien encunado, el tiempo que esté enrejado, para aprenderse las leyes internas de los presos. Por lo tanto, vaselina perfumada.

          Otra carrera fulgurante a la española olímpica, es la realizada por el balonmanista yerno del Rey, Iñaki Urdangarín, asesorado por grandes maestros de esta pelotera y corrupta España. Por ello, a pesar de lo mucho que presuntamente ha mangado junto o separadamente de su esposa la infanta Cristina, aún prosigue sin que haya dado con sus huesos en la cárcel, ni haya devuelto toda o parte de la millonada de euros trincados rateramente...