lunes, 1 de octubre de 2012

Una culebra en el balcón de la casa de Esteban González Pons


Viñeta autor: José Salguero Duarte
 

 

José Salguero Duarte
Lunes, 1 de octubre 2012 

 

         El vicesecretario del Partido Popular de Estudios y Programas, Esteban González Pons, en la noche del pasado sábado 22, publicó en las redes sociales, que “tuve que llamar a Policía Local, porque me encontré en el balcón de mi casa de Valencia, una serpiente de más de un metro de larga".

          El asunto, no es para que usted, estimado lector, se lo tome a pitorreo o guasa, nada más comenzar a leer esta tribuna de opinión, porque creo que Esteban González Pons, no debe tener los conocimientos suficientes, para enfrentarse a esa clase de culebras, como lo hace Fran de la Jungla.

           Menos mal, que la serpiente no le picó a este elemento de la política nacional y valenciana del PP, porque si le agarra un mordisco con toda la potencia, le hubiera inyectado un chute  de  veneno, desconociendo la reacción que hubiera tenido el político. Por lo tanto, el asunto pudo haber sido más grave de lo que se puede  imaginar, para los intereses generales del pueblo español.

          Sergio López, experto en reptiles en el Parque de Valencia, declaró a un medio de comunicación valenciano, que las culebras de herradura “son las más caseras. Buscan el calor y por eso pueden acercarse a las casas". Otro experto, declaró que  “se capturan en Valencia alrededor de una veintena cada año".

          Creo, que son pocas capturas, porque serpientes las hay en Valencia no solo de herraduras sino de escaleras y bastardas. Y la que se encontró Pons en su balcón de herradura, sabía el calor que buscaba, por lo que, subió derechita trepando de  balcón en balcón, hasta llegar a la casa de González Pons, similarmente como lo hacen muchos políticos hasta alcanzar el poder. 

          Supongo, que la bicha reptó hasta la casa de Pons, no para picarle a él ni a la gaviota del PP, sino para buscarse un cómodo cobijo para no pasar penumbras, de  igual forma, que lo hacen muchos partidos con sus políticos caducados y trasnochados, colocándolos en el Senado, en un alto cargo de Telefónica, en el consejo de administración de cajas o bancos como a los de Bankia…, para premiar los servicios prestados a sus siglas.

          González Pons, elogió la extraordinaria intervención policial diciendo: “Han sido rápidos, efectivos y profesionales. Son policías ejemplares". Agentes, a los que  también debo felicitar, en nombre de los más de cinco millones de parados existentes en España. Porque si la culebra le hubiera picado al alto dirigente del PP y la hubiera palmado o espichado, no hubiera González Pons podido crear en esta legislatura los 3,5 millones de empleos que prometió, si su formación ganaba las elecciones generales de España del 20 de noviembre del  2011. Pero para conseguir él y su PP tal objetivo, González Pons, indicó además, que “había que crear un millón de empresarios a través de una modificación fiscal".

          El PP, nada más alcanzar el poder, engañando al pueblo con esas y otras mentiras. Para la creación de los 3,5 millones empleos prometidos, lo primero que hizo es pedir un súper crédito de euros a Europa, para rescatar a la entidad privada de Bankia... Sin embargo, en la distribución que han hecho y seguirán haciendo con esa y otras ‘mantecas' que reciban, no hubo ni hay un céntimo de euros para la creación de nuevos empresarios. Ya que, su objetivo principal, ha sido y será favorecer al capitalismo. Crédito, que no lo devolverá Bankia, pero mucho menos los políticos de sus bolsillos,  sino que, presuntamente será sufragado con los impuestos del pueblo pagano, trabajador y contribuyente.

           Otras de las medidas fiscales que ha llevado a cabo el Partido Popular de González Pons, nada más hacerse con las riendas del poder, es llevar a cabo la reforma fiscal prometida, y su efecto ha sido de tal magnitud contra los pilares fundamentales de la democracia y de la libertad, que han castigado a los pequeños ahorradores. Sin embargo, han beneficiado a los poseedores de dinero de dudosa procedencia, más negro que el carbón de las minas de El Bierzo. Ofreciéndole el Gobierno a los chorros toda clase de facilidades para que lo blanqueen, poniéndoles hasta alfombras de terciopelo, siendo cubiertos bajo palios, de igual forma que lo hacía la Iglesia con Franco.

          No habiéndome sorprendido para nada que, Esteban González Pons, después de que su partido le tenga presuntamente casi apartado de la primera línea política, a raíz de su presunta implicación en cierto contrato firmado con el Instituto Nóos. Se haga notar de esta forma tan peculiar y llamativa con el tema de la culebra, provocando una gran alarma en la población valenciana, pero afortunadamente, no con la magnitud como la alarma que está provocando, el Gobierno del PP, con  sus políticas autoritarias.

José Manuel Sánchez Gordillo (alcalde de Marinaleda)
y José Salguero Duarte

          Pons  declaró recientemente,  que si "Juan Manuel Sánchez Gordillo fuera presidente, me exiliaría porque no ayuda a la gente, la perjudica". Creo, señor Pons, que en España hacen falta muchos políticos, con ciertos valores  de Sánchez Gordillo, para remover  conciencias. Ya que son cientos  de miles de jóvenes y  mayores  los  que  han  emigrado y se han exiliado en otros países, por  culpa  de la retrógrada  política, en los últimos siete meses, llevada a cabo por su rancia formación política el Partido Popular.

          Pons,  afirmó  también sobre  el tema de los supermercados: "Sánchez  Gordillo no  puede  ampararse  en  su condición  de diputado, debería  responder  ante  los tribunales", Creo, señor  Pons,  que  ese hecho  de  presunto  pillaje,  sacando varios carros con comidas si pagarlos, era  para dar  de  comer  a  los hambrientos. Y es una  presunta  falta mínima,  comparada  con  la inmensidad  de la  presunta ratería de  Bankia...

            Y si "la Justicia  es  igual para  todos",  es por lo que usted,  al parecer, será  citado  a declarar ante los tribunales, al figurar su  firma en un convenio llevado a cabo con el Instituto Nóos.