lunes, 27 de agosto de 2012

Recital poético a la memoria de Federico García Lorca en el 76 aniversarfio de su asesinato


Recital poético a la memoria de Federico García Lorca
 en el 76 aniversario de su asesinato

 

 
José Salguero Duarte
Lunes, 26 agosto 2012

            Hace unos días, tuvo lugar en el Claustro de la Fundación Municipal de Cultura  José Luis Cano de Algeciras, un recital poético  homenaje a la memoria de Federico García Lorca, al haberse cumplido el 76 aniversario de su asesinato, ocurrido en la madrugada del 18 al 19 del agosto de 1936.
            El acto fue  organizado y presentado por el exalcalde de Algeciras Patricio González, quién inicialmente leyó unos apuntes sobre Federico García Lorca, remitidos desde Tánger (Marruecos), por el periodista Jesús Cabaleiro.

             Proyectándose a continuación un montaje visual de Román López de la Serna ‘Romance de la pena negra'. Recitándose inmediatamente  después poemas de Federico y propios por parte de los escritores  y poetas: Patricio González, Juan Emilio Ríos Vera, Carmen Sánchez, Nuria Ruiz y servidor Pepe Salguero Duarte. Actuando acto seguido el cantautor Juanjo Argolla & Pañuelo.

            Federico García Lorca, fue un luchador incansable por la justicia social, la paz y la cultura, etc. Sintiéndome muy identificado con él, porque detesto la política, al no ser agua clara todo lo que reluce, habiendo huido siempre de ser enrolado en siglas algunas. Ya que pienso, vivo y muero por la absoluta libertad del ser humano. Y como  ese concepto es totalmente imposible llevarlo a cabo bajo el yugo de cualquier ejecutiva política, al tenerse que  actuarse acatando la disciplina impuesta. Por esas y otras causas no afines con mí pensar y sentir, camino en solitario luchando contra los unos y los otros que traspasan los límites de la decencia política y dignidad humana, teniendo que soportar lo mejor posible ciertas arremetidas.


            Por consiguiente, el referido acto poético lo inicié recitando algunos versos del poema de Federico llamado Alba, que dicen así:

“Mi corazón oprimido,

siente junto a la alborada.

El dolor de sus amores,

y el sueño de las distancias.

La luz de la aurora lleva,

semilleros de nostalgias.

La gran tumba de la noche,

su negro velo levanta. 

Para ocultar con el día,

la inmensa cumbre estrellada.

¡Qué haré yo sobre estos campos,

llena de noche el alma!

Hoy mi pecho está reseco,

como una estrella apagada”.

             He  querido comenzar, dije a continuación, este homenaje que le rendimos al gran Federico. Porque como una estrella apagada me encuentro. Ya que si me quejaba amargamente  de la situación cultural que atravesaba Algeciras, en el recital poético que le rendimos el pasado año en este antiguo Hospital de la Caridad, convertido en la Fundación Municipal de Cultura de Algeciras. 

             Es más que evidente, que ese horizonte esperanzador que vislumbré por el fomento de la Cultura en España fue un espejismo. Porque como dice la letra de un fandango del insigne cantaor ‘El Cabrero': “Muchos prometen la luna, hasta llegar al poder. Y cuando arriba se ven, no escuchan quejas ningunas y te tratan con el pie".

             Y no sólo con el pie, sino con algo más, se está tratando al pueblo español. Al haberse hasta recortado en estos últimos meses la Cultura a su mínima expresión, y quedará  tan sólo de ella el tronco, sin que pueda florecer en décadas, al haber sido la Cultura talada como el ficus que había plantado aquí en este Claustro de la Fundación de Cultura de Algeciras. Y ahí está ese tronco cultural en forma de madero, el que puede ser utilizado de posaderas o para hacer una cruz para el Cristo de Los Faroles.

             Porque faroles, son muchos los que se pegan los políticos en las campañas electorales. Habiendo acabado los unos y los otros con el Bienestar Social que disfrutábamos. Hasta el punto, que si la Cultura está bajo mínimos. La Sanidad pública está configurada ya en tres partes muy  diferenciadas, porque hay una Sanidad exclusiva para los ricos y políticos, otra Sanidad para los trabajadores y asalariados, y otra Sanidad de beneficencia para los pobres y parados.

            No extrañándome, proseguí diciendo, que esta fundación de cultura, la reconviertan de nuevo a sus orígenes para que ejerza otra vez de hospital de la caridad. Ya que si no lo remedia el pueblo, vamos a retroceder muchos años. Y debido a la mucha gasolina que están desparramando, no me extrañaría tampoco que España ardiera por los cuatro costados como en 1936...

            Y si estoy triste por el futuro cercano que nos espera, Federico plasmó algunas de sus penas, en el poema titulado: Canción otoñal. Y a continuación os recito varios de sus  versos: -

“Hoy siento en el corazón

un vago temblor de estrellas,

pero mi senda se pierde

en el alma de la niebla.

La luz me troncha las alas

y el dolor de mi tristeza

va mojando los recuerdos

en la fuente de la idea.

Todas las rosas son blancas,

tan blancas como mi pena,

¿Si la muerte es la muerte,

qué será de los poetas

y de las cosas dormidas

que ya nadie las recuerda?

¡Oh sol de las esperanzas!

¡Agua clara! ¡Luna nueva!

¡Corazones de los niños!

¡Almas rudas de las piedras!

Hoy siento en el corazón

un vago temblor de estrellas

y todas las rosas son

tan blancas como mi pena".

 
            Mi intervención fue más extensa, pero debo dejarlo aquí, porque lo poco gusta y lo mucho cansa. No sin antes decir las últimas cuatro palabras que pronuncié en el referido recital poético que fueron las siguientes: Salud, paz, bien y república.