viernes, 7 de junio de 2013

Juan Antonio Ruiz 'Espartaco’ colocó el cartel de ‘NO HAY BILLETES’ en las jornadas taurinas de Algeciras


El alcalde le impuso, en el Salón de plenos del Ayuntamiento, la insignia de la ciudad a Juan Antonio Ruiz ‘Espartaco’

 

 



José Salguero Duarte
Algeciras
Jueves, 6 de junio de 2013

 

 

El protagonista de las jornadas taurinas de Algeciras, de este jueves 6 de junio, ha sido especialmente el matador de toros Juan Antonio Ruiz ‘Espartaco’, y en segundo plano su apoderado Rafael Moreno, quienes disertaron sobre el libro escrito sobre ‘Espartaco’ por Moreno titulado: “El largo y difícil camino del éxito”.

A las 20,30 horas, en el Salón de plenos del Ayuntamiento de la localidad, el alcalde José Ignacio Landaluce, le impuso la insignia de la ciudad a Juan Antonio Ruiz ‘Espartaco’.

Posteriormente fueron caminando por diferentes calles de la ciudad, hasta llegar a la Fundación Municipal de Cultura ‘José Luis Cano’. Y a la entrada del claustro sonó el pasodoble del maestro Miguel Mateo ‘Miguelín’, recibiendo el público al maestro ‘Espartaco’ con una gran ovación.

 

El vaso de agua ni medio lleno ni medio vacío, sino hasta el borde para que no pase sed el maestro ‘Espartaco’, en las XXXVIII Jornadas Taurinas de Algeciras

 

—-Incidencias

Hay que reseñar, que en estas jornadas taurinas algecireñas, la puntualidad brilla por su ausencia, porque, un día más, dio comienzo con alrededor de veinte minutos de retraso sobre el horario previsto.

No obstante, debo felicitar a la concejala de Feria y Fiestas, Juana Cid, porque hoy la megafonía funcionó maravillosamente bien, y por haberse cambiado las sillas de plásticos por otras de hierro. Pero no así, por haber reservado 35 de las 50 sillas centrales para autoridades, reina, damas, familiares y demás corte oficialista. No permitiéndose a las personas que no tenían asiento que lo hicieran en dicho lugar, hasta que comenzó el acto siendo ocupadas las que quedaron vacías. Pero los que llegaron primeros para ocupar buen sitio, se quedaron con la cara partida y de pie por puntual.

En cuanto a la prensa, es obvio, que está como está a nivel nacional, según mi opinión, presuntamente por desméritos propios. Porque otro día más, no se reservó el sitio adecuado para poder realizar los redactores sus crónicas.

 

—-El acto y los participantes
 

 
Javier Bocanegra, comenzó el acto tras los saludos protocolarios, cediéndole el uso de la palabra a Rafael Moreno, autor de libro y apoderado de ‘Espartaco’, diciendo Moreno:

“Seré breve, porque de lo que se trata, es que escuchen a ‘Espartaco’, que es el que se ha puesto delante del toro. Él me hizo fácil su apoderamiento. Lo conocía desde que era un chiquillo y escuchaba hasta sus silencios. ‘Espartaco’ ha sido para mí el número uno del toreo. Triunfó el hombre y surgió el torero, pero a punto estuvo de arrojar la toalla y se convirtió en el ídolo que no pudo ser…”. El público le tributó una gran ovación a Moreno cuando terminó su disertación.

Posteriormente, Bocanegra, le tocó las cuerdas sensibles al maestro ‘Espartaco’. Y dando muestra, el periodista, de que se había leído el libro de ‘pitón a rabo’, estuvo muy bien en toda la noche. Por lo que, le puso el ‘capote’ al maestro con suavidad y temple, para que recordara sus primeros pasos en el toreo, diciendo ‘Espartaco’ entre otras cosas las siguientes:

“De pequeño no quería ser torero porque me daba mucho miedo. Y tampoco me gustaba lo que rodeaba a esta profesión porque no era casi todo bueno. Mi padre quería ser torero y daba pases con un trapo rojo al viento en una era de trillar. Lo que veía en mi casa con toda la dureza era complicado. Pero iba a verlo y me daba mucha pena en el buen sentido de la palabra. Porque no tenía noción de lo que le pasaba por la cabeza haciendo eso. Pero lo admiraba lo mismo que mi madre y mis hermanos. Y mi obligación era acompañarle en esa locura…”.

Posteriormente contó cuando se puso por primera vez delante de una becerra. Cuando se fue con el espectáculo taurino ‘El chino torero’ a América, y las perrerías que le hacían los enanos cuando era obligado a hacer el papel de lobo en un número con caperucita. Los enanos le daban mucha leña y después tenía que torear en la parte seria, pero no tenía fuerza para ello. Hasta que un día su padre hizo de lobo por él y le pegó la grande a caperucita y a todos los enanitos, teniéndose que venir para España tras tres meses sin un real en el bolsillo, pero contó que se trajo un mono…

Recordó sus etapas con apoderados, entre ellos, con Pablo Lozano, y la dureza de esta profesión porque a punto estuvo de arrojar la toalla al no ver ni un duro, hasta el punto, que tras haber triunfado en la Maestranza se fue a su casa en el autobús de línea.

Posteriormente, hizo referencia de cuando se pasó a banderillero porque tenía que ayudar a su familia. Y cuando triunfó en Sevilla en una corrida televisada…, cambiando su destino definitivamente al llegar a torear esa temporada unas ochenta corridas.

Contó sobre las siete temporadas que estuvo liderando el escalafón de matadores de toros. Y otra más en dura competencia con el portugués Víctor Mendes.

Espartaco citó en muchas ocasiones al miedo. Y dijo que él lo vencía enfrentándose a ello. En una ocasión al tener mucho miedo a los gatos, se encerró en una habitación con cuatro salvajes y un cubo para cogerlos, venciendo ese miedo que le tenía a los gatos.

Espartaco ofreció una verdadera cátedra de humanidad, esfuerzo, sacrificio, abnegación, espíritu de superación por y para una profesión, por la que dio todo por ella. Recordando el momento difícil que pasó cuando sufrió en un partido benéfico la grave lesión en una pierna…

El acto terminó sobre las 10,45 horas, siéndole entregada una estatuilla como recuerdo por su paso en estas jornadas.